Los propietarios de los chiringuitos de Pinedo y de El Saler, se "unieron" ayer en el centro de Valencia para volver a pedir que no se aplique la Ley de Costas que obligará a reducir la superficie de sus terrazas a partir del 1 de enero y que conllevaría la supresión de unos 200 empleos. Les responde el delegado del gobierno quien asegura que en ningún caso corren peligro los puestos de trabajo por la aplicación de la ley y que por lo tanto ese argumento chantajista no sirve a la delegación de gobierno.
Los trabajadores de los restaurantes de playa de Pinedo y El Saler han hecho público un manifiesto de "rechazo a la eliminación de las terrazas" para evitar convertirse en "una cifra más en las listas del paro". Y es que la aplicación de la ley de Costas modificada a partir del 1 de enero supondrá la pérdida de unos 200 empleos en ocho establecimientos, seis en Pinedo y dos en El Saler.
En representación de las plantillas de los restaurantes afectados, Isabel Miralles, trabajadora del restaurante La Dehesa, dio lectura en la plaza Los Pinazo de Valencia al manifiesto por el que se suman al "esfuerzo" realizado por los hosteleros para "mantener los puestos de trabajo". "No queremos ser una cifra más en las listas del paro, todos tenemos nombres y apellidos, y unas familias que mantener y unas hipotecas que pagar", subraya el escrito, en el que los trabajadores piden a "todas las instituciones" que "luchen" por ellos y recalcan que dependen de la decisión que adopten sobre esta cuestión.
El abogado Javier Campomanes, representante de los empresarios, apunta que han solicitado las autorizaciones para continuar con la actividad de las terrazas en 2010 y señaló que la eliminación de estos espacios "tendrá como resultado cerca de 200 trabajadores afectados entre fijos y eventuales", a los que se sumarán además los empleos indirectos que se destruirán por el descenso de los pedidos a proveedores.
Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, ha reiterado su "voluntad y disposición" a que las terrazas o 'chiringuitos' de la costa "puedan continuar funcionando de manera definitiva en las playas de la Comunitat" y destaca que no existe "ningún peligro" para estos establecimientos al tiempo que advierte de que no aceptará la utilización de "ningún chantaje" en materia de
empleo.